Jeremías Lawson y sus ‘Cuentos de camino’: una bitácora de viajes imaginarios (entrevista exclusiva)
Jeremías Lawson, un artista que entiende la música no como un producto, sino como un vehículo de exploración humana, acaba de lanzar su álbum Cuentos de camino.
El panorama musical actual a veces se siente como una repetición constante de fórmulas matemáticas diseñadas para el éxito efímero, pero de vez en cuando surge un proyecto que rompe con la monotonía industrial. Cuentos de camino de Jeremías Lawson es un compendio de relatos, una bitácora de viajes imaginarios y una radiografía de personajes que cobran vida a través de melodías que susurrar historias al oído. En un mundo de números y algoritmos, Lawson es uno de esos «entusiastas, iconoclasta de maraca mayor» por la sensibilidad narrativa y la honestidad brutal de su arte.
La inspiración que nace de la observación cotidiana
Para entender Cuentos de camino, hay que comprender la mente de su creador. Jeremías no solo compone; él observa. Durante años, mientras trabajaba en el sector de la restauración para sustentar su carrera independiente, desarrolló una habilidad casi detectivesca para desgranar la realidad. «Cuando nosotros nos subimos al autobús no vemos personas, vemos personajes», confiesa el artista. Esa mirada curiosa es la que alimenta cada palabra de sus canciones y sus libros.
La cotidianidad, a menudo despreciada por ser rutinaria, es para Lawson una fuente inagotable de inspiración.
La creación artística suele ser un proceso solitario y egoísta en su origen, pero se transforma en un regalo cuando llega a los oídos del público. Jeremías sostiene una filosofía clara: el artista no debe crear pensando en el mercado, sino en el alma. Según sus propias palabras, «la única manera de poder darle al público algo genuino es que no pienses en él cuando lo estás haciendo».
«No podemos vivir de otra forma… para qué viniste a este mundo, bueno yo vine a contar historias y a escribir canciones».- Jeremías Lawson.
La construcción de personajes desde la ficción
Uno de los puntos más fascinantes de Cuentos de camino es la capacidad de Lawson para desdoblarse en vidas ajenas. Un ejemplo de esto es la canción Raquel. Jeremías crea personajes como Raquel, una prostituta «llevada a menos», que resultan ser tan vívidos que el público se siente identificado de inmediato. En esta canción el cantautor explora una relación fracturada con la figura paterna, un dolor universal que trasciende la profesión del personaje.
El poder de la honestidad de su arte es evidente en una anécdota que comparte Jeremías, donde en una presentación en vivo, una mujer le pidió específicamente este tema porque «esa soy yo». Esa sinergia es el intercambio puro que solo permite el arte.
Es el caso también de piezas como Romance de cabaret, donde se imagina como un pianista nocturno, el autor logra viajar a través de la imaginación, visitando países y situaciones que nunca ha pisado físicamente, pero que habitan en él con total nitidez.
Su proceso creativo suele empezar por la armonía: la guitarra dicta el camino, muestra una sección armónica que suelta una melodía y, finalmente, aparecen las palabras.
«Yo soy de esos autores que cuentan sílabas», admite, revelando que rara vez escribe la letra antes que la música. Esta meticulosidad asegura que cada historia encaje perfectamente en el molde sonoro adecuado. Si la progresión es en tonos menores, la tristeza de personajes como Raquel encuentra su hogar natural. Es un proceso de decodificación donde la inspiración inicial —esa «descarga» que viene de lo profundo— se organiza mediante las herramientas del oficio para crear algo que habitará en la memoria de quien se deja seducir por sus canciones.
El desafío de ser artista en la era del algoritmo
En una industria que parece obsesionada con las métricas de Instagram y los números de reproducción, Jeremías Lawson se mantiene firme en su identidad. Lamenta que a veces se defina el valor de un creador por la cantidad de seguidores y no por la calidad de su propuesta. Sin embargo, su enfoque sigue siendo el de quien quita los excesos a una bola de arcilla para encontrar la obra que ya está dentro.
Cuentos de camino es el primer tomo de un proyecto ambicioso. Con siete álbumes ya escritos en su haber, el temor de Jeremías no es el fracaso comercial, sino el tiempo. «Yo vine a contar historias y a escribir canciones… me faltan siete más», afirma con la determinación de quien conoce su propósito en el planeta. Este disco es una invitación a detenerse, a escuchar y a reconocerse en los ojos de esos personajes que, aunque inventados, son más reales de lo que imaginamos.
Por qué debes escuchar Cuentos de camino hoy mismo
Si buscas algo que vaya más allá del ritmo pegajoso, si extrañas las letras que te transportan a otros lugares o si simplemente necesitas una banda sonora que entienda tus propias luchas diarias, el nuevo trabajo de Jeremías Lawson es la respuesta. Disponible en todas las plataformas digitales como Spotify, Apple Music y YouTube, este álbum es un recordatorio de que el arte es, ante todo, un puente entre almas. No hace falta más razón para darle «play» que el deseo de dejarse llevar en el camino por un buen cuento.
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