Febrero 17, 2019

Storytelling: 3 técnicas sencillas para presentaciones de alto impacto

Storytelling: 3 técnicas sencillas para presentaciones de alto impacto

Por Daniel Colombo

La comunicación se transforma, y también los códigos para llegar mejor a los distintos públicos con sus novedades, presentaciones, argumentos de venta, y relatos corporativos.

Las palabras repetidas hasta el cansancio pierden efecto. Los términos rimbombantes, aburren. El chip que hace hablar en automático a muchos, desconectan la atención.

Hoy no alcanza sólo con saber hablar en público: es necesario impactar con emoción, generar el interés en su target y captar la atención en medio de la sobre abundancia de mensajes y estímulos.

El storytelling es una de las herramientas más eficaces para lograrlo. Nacida casi con el surgimiento del hombre, se trata de hallar la forma adecuada para narrar una buena historia. El relator es el “storyteller”, un cuenta cuentos -en el buen sentido- que inspiran, motivan y mueven a la acción a ese público que, se espera, le siga atentamente.

La intención es generar una alta pregnancia a través de una historia poderosa, diferente y sorprendente, donde, en su desarrollo, puedas insertar tu tema y cautivar a las personas.

En la antigüedad, los ciudadanos se reunían frente a los filósofos y relatores de la época para escuchar sus tradiciones orales. De niños, nosotros mismos nos quedábamos atrapados por cuentos e historietas, aventuras y finales inesperados. La publicidad, el marketing, el cine y las series utilizan esta herramienta desde siempre; por eso hay piezas de comunicación magistrales, que se recuerdan muchos años después, y otras, olvidables.

Exactamente lo mismo es lo que necesitas lograr en tus presentaciones.

Beneficios del storytelling

Esta herramienta narrativa permite aumentar la recordación del mensaje central hasta un 50% más que cualquier presentación convencional.

Además, es importante saber que las personas van a recordar apenas un 10% de todo lo que dijiste; aunque perdurará mucho más la forma en que los hiciste sentir: las emociones.

El storytelling es una excelente estrategia para comunicar en forma cercana, ya que permite la identificación del otro con la historia que presentas; y, a la vez, se genera un círculo virtuoso de calidad en el contenido, alimentada por la cuerda emocional que promueve la empatía, la reflexión y el hacerse preguntas.

Si, además, propones respuestas claras, concretas y tangibles a los problemas del público, ya tendrás el camino prácticamente construido. Tu mensaje fluirá de manera apropiada para generar impacto en diferentes niveles de percepción.

 Cómo diseñar un storytelling de impacto

Para diseñar un storytelling de impacto es necesario entrenarse, al igual que en cualquier situación de oratoria. Desde un breve discurso, unas palabras en un acto, una conferencia magistral o un video institucional, el vocero es el transmisor del pensar y sentir del proyecto que representa.

Recuerda que se necesita combinar elementos de la propuesta gestual (comunicación no verbal, el 55% de lo que transmites), tu tono de voz (30%) y las palabras (apenas el 7% del total del acto de comunicación).

Muchos piensan que por ser muy bueno conversando -por caso, las personas que se dedican a ventas-, no hace falta seguir preparándose. Y aquí estriba el principal obstáculo: la automatización de argumentos no funciona en el mundo actual; ya pasó de moda y es prácticamente imposible que la gente te regale su atención.

3 técnicas sencillas de storytelling

A continuación, encontrarás tres técnicas sencillas para empezar a diseñar tus presentaciones con storytelling:

  1. Línea de tiempo. Toda presentación necesita un muy buen inicio, un desarrollo interesante, y un final impactante. Utiliza la secuencia ayer – hoy – mañana como una de las tantas formas de hilvanar tu mensaje. Apodérate del contenido. Debes elegir tres mensajes claves fuertes y contundentes, breves y tangibles, para que la gente recuerde y les queden grabados.

 

  1. Pensamiento cinematográfico. Un elemento central del storytelling es el conflicto, o el dilema. La vida misma se compone de estas mismas piezas, y toda buena historia encierra una buena dosis. ¿Qué pasó? ¿Cómo se llegó a esto? y, lo más importante, ¿cómo fue resuelto y cuál es la propuesta de valor? Cuando creas una presentación con estas bases del lenguaje audiovisual -como en las pelis y series que te atrapan- estarás llegando mejor al corazón y a la mente de las personas. Recuerda: un recurso es diseñar tu historia como el guión de una película; “piensa” en imágenes, como en los trailers promocionales de un film, que está tan bien editado que el resultado final te dejará sin aliento.

 

  1. Relata historias poderosas. Toda presentación encierra una historia. Muchas personas la confunden con su mensaje. En verdad, lo más interesante es “la historia detrás de la historia”. Busca ejemplificar, ser auténtico, demostrar espíritu de superación para cautivar a tu público. Es necesario que apliques técnicas: variar los tonos de voz, manejar adecuadamente el ritmo, mantener la atención del público, diseñar tu propuesta gestual, atraer con apoyo audiovisual que no opaque tu presencia, evitar su dispersión, hacerlos participar y que estén acompañándote en tu storytelling. En definitiva, se trata de que aprendas a conectar emocionalmente desde adentro hacia afuera (no sólo a nivel mental como es tan frecuente).

Puedes ser el sabio más erudito del mundo o el mayor especialista en un tema: si no lo sabes comunicar llegando al corazón, todo tu contenido pasará desapercibido.

El storytelling y estas tres ideas para empezar, te animan a ser un transmisor de mensajes y conocimiento que trascienda el tiempo, y genere impacto positivo y superador en quienes los reciben.

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