Febrero 06, 2019

A propósito del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina

A propósito del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina

La mutilación genital femenina (MGF) comprende todos los procedimientos consistentes en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos y es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas.

Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación de la mujer. Es practicada casi siempre en menores.

La práctica, viola los derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometido a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte.

Aunque la práctica se ha mantenido por más de mil años, hay motivos para pensar que se puede acabar con la mutilación y la ablación genital femenina en una sola generación.

Actualmente UNICEF trabaja en la eliminación de la mutilación y la ablación genital femenina en 22 países, y desde 2008 también colabora en el Programa Conjunto UNICEF- FNUAP «La mutilación y la ablación genital femenina: Acelerando el cambio» en 15 de esos países en el Oeste, Este y Norte de África.

En diciembre 2012 la Asamblea General de las Naciones Unidas exhortó a los Estados, el sistema de las Naciones Unidas y a la sociedad civil a luchar para lograr su eliminación a través de la Resolución 67/146.

La MGF se lleva a cabo en 29 países de África, Asia y Oriente Medio. Ninguna religión contempla esta práctica como obligatoria, pero es habitual en muchos grupos religiosos (musulmanes, cristianos y animistas).

En 2013 el UNICEF presentó un informe que contenía datos científicos sobre la prevalencia de la mutilación genital femenina en 29 países, sobre las convicciones, actitudes y tendencias que la acompañan y sobre las respuestas programáticas y políticas que se le estaban dando en todo el mundo.

En diciembre de 2014, la Asamblea General adoptó sin voto una resolución para intensificar los esfuerzos para la eliminación de la mutilación genital femenina. En ella, se pide a los Estados que desarrollen, apoyen y cumplan estrategias que prevengan esta práctica, incluyendo la formación de personal médico, trabajadores sociales y líderes locales y religiosos para asegurar que dan unos servicios competentes de apoyo y cuidado a las mujeres y niñas en riesgo de sufrir esta mutilación o que ya la hayan sufrido. La resolución también destaca la necesidad de que este asunto se incluya en la agenda del desarrollo posterior a 2015.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por los estados miembro de Naciones Unidas en 2015, incluyen  “eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina” para 2030.

En 2016, el Parlamento Panafricano, el órgano legislativo de la Unión Africana, aprobó la prohibición de la mutilación genital femenina en sus 50 estados miembros. La medida se ha aceptado por el plan de acción firmado por sus 250 diputados y representantes del Fondo para la Población de Naciones Unidas (UNFPA).

Algunos datos importantes:

• La Organización Mundial de la Salud calcula que en todo el mundo, 200 millones de mujeres y niñas han sufrido mutilación genital femenina en 30 países de África, Oriente Medio y Asia donde se concentra esta práctica.

• En la mayoría de los casos se practican en la infancia, en algún momento entre la lactancia y los 15 años.

• Cada año, miles de niñas son sometidas a mutilación genital en África Occidental, la región con mayor prevalencia de esta práctica, donde más del 85% de las mujeres de entre 15 y 45 años habrían sufrido esta violación de los derechos humanos.

• Cada año 3 millones de niñas están en riesgo de sufrirla.

• En la Unión Europea, fruto de la migración hacia el viejo continente, viven aproximadamente 500 000 víctimas de la Mutilación Genital Femenina (MGF) y alrededor de 180 000 mujeres y niñas corren el riego de sufrirlo cada año. (2011)

• Suecia fue el primer país europeo en tipificar la MGF como delito.

• En 2011 muy pocos países incluían el término MGF como delito. Sólo alrededor de diez países europeos lo condenaban, entre los que se encuentran Austria, Bélgica, Chipre, Dinamarca, España, Italia, Noruega (no comunitario), Gran Bretaña y Suecia. Únicamente estos dos últimos poseían en 2011 leyes específicas contra la MGF.

• En África y en el Oriente Medio, 25 países han prohibido la mutilación genital femenina por ley o decreto constitucional. De los 29 países en desarrollo que a lo largo de la historia han practicado la MGF, incluyendo Nigeria, Senegal y Sierra Leona, actualmente 25 tienen leyes o decretos que sancionan a quienes la perpetran.

Consecuencias de la mutilación genital femenina

Los daños que provoca la mutilación genital femenina pueden poner en riesgo la vida de las niñas, además de acarrear traumas físicos y psicológicos de por vida.

• Riesgo de infección o muerte: las muertes por mutilación genital femenina ocurren, por lo general, como resultado de hemorragia durante o inmediatamente después del procedimiento o por el tétanos y otras infecciones en las semanas siguientes. La mayoría de los procedimientos se llevan a cabo por mujeres sin formación, en entornos no estériles utilizando instrumentos como tijeras, cuchillas de afeitar e incluso cristales rotos. Las niñas suelen sufrir infecciones dolorosas.

• Elevada probabilidad de complicaciones durante el parto: los daños que la mutilación genital causa en el sistema reproductivo femenino elevan las probabilidades de complicaciones durante el parto. Las mujeres que han sufrido mutilación genital tienen el doble de probabilidades de morir en el parto y también tienen más probabilidades de dar a luz a un bebé muerto.

• Mayor probabilidad de infecciones de por vida: las víctimas de mutilación genital femenina son más propensas a sufrir infecciones vaginales, uterinas y pélvicas frecuentes durante toda su vida.

• Disfunción sexual: Por el trauma generado al extirpar sus genitales, las mujeres que han sufrido mutilación suelen sufrir dolores durante sus relaciones sexuales y efectos psicosexuales.

• Daños psicológicos: Las mujeres que han sufrido mutilación genital suelen verse afectadas por numerosos problemas psicológicos. Un estudio reveló que el 46% de estas mujeres desarrollan problemas de ansiedad, mientras que un 78% aseguró sufrir sentimientos de miedo intenso y horror durante mucho tiempo después.

 

Las cifras 

En los países en los que la mutilación se practica abiertamente, la incidencia puede ser muy alta, como en Egipto, donde alcanza el 91%, o Somalia, donde es del 97%, aunque el país ya la ha declarado ilegal. La mutilación genital femenina es un problema global que requiere una solución global. Incluso en los países en los que se prohíbe la mutilación, las niñas están en riesgo porque suele practicarse en secreto. Además, las leyes no están implementadas de forma efectiva y no se cumplen de manera eficaz, ya que no suelen juzgarse.

  • En todo el mundo, más de 200 millones de niñas y mujeres han sufrido mutilación genital.
  • En África, más de 125 millones de niñas mayores de 10 años han sido víctimas de la mutilación genital femenina.
  • Cada año, miles de niñas son sometidas a mutilación genital en África Occidental, la región con mayor prevalencia de esta práctica, donde más del 85% de las mujeres de entre 15 y 45 años habrían sufrido esta violación de los derechos humanos.
  • Si continúa la actual tendencia, 86 millones de niñas en todo el mundo habrán sufrido algún tipo de mutilación genital para 2030.
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