Noviembre 02, 2017

#Opinión: Nada es para siempre, ni los problemas

#Opinión: Nada es para siempre, ni los problemas

Por Christopher Barquero | Life Coach @ChrisBarquero |

Todos tenemos situaciones que afrontar en nuestras vidas siempre. Cuando no es una cosa es otra. Algunos le llaman problemas, dificultades, yo prefiero decirles lecciones de aprendizaje. El caso es que quizás tu talón de Aquiles en este momento sean tus finanzas, el deseo de un nuevo trabajo o conseguir uno porque estás desempleado, tener un hijo, un divorcio, una enfermedad tuya o de algún pariente o ser querido cercano, querer terminar o iniciar una carrera, salir adelante de una depresión, deshacerte de una vez por todas de una adicción, dejar atrás algo que un buen daño te ocasionó. En fin, tu sabrás en este momento cuál es tu punto negro en la sábana negra. La buena noticia es que es tan solo es eso, te invito a darte cuenta que es un punto negro en una sábana negra y que el tamaño de angustia en tu vida lo eliges con tu actitud. También, ten claro que nada es para siempre, que como bien dice el dicho: “nunca una noche ha vencido al amanecer y nunca un problema vencido a la esperanza. Nada es para siempre, ni los problemas”.

Es precisamente sobre la esperanza, la fe, lo que te quiero recalcar hoy, porque éstas te llevarán más allá de donde estás. Debes tener claro que sea lo que sea que estés afrontando, nada es permanente, todo cambia, entonces en vez de estarte enfocando en el problema, empieza a declarar, decretar todo lo contrario para tu vida, empieza a tener una actitud de victoria, de triunfo sobre eso que te aqueja. Sea lo que sea, debes posesionarte encima de eso y ver todo el panorama, saber que tú puedes ir más allá de los límites que la vida te pone y que vas a vencer, porque en tu ADN espiritual lo tienes todo para ganar.

Ahora bien, hay que entender que nada en la vida es gratis o color de rosa y por lo general lo que fácil se obtiene fácil se va; cuando te pasan situaciones fuertes es porque lo que viene es grande y debes estar preparado para eso, no puede darse de la noche a la mañana, la vida te tiene que mostrar antes algunas aristas para que cuando logres lo deseado tú puedas con todo lo que se va a conceder. Debes tener claro que un dictamen médico, por más eminencias y títulos y nombre que tenga un médico, es respetable su diagnóstico, sin embargo, él no tiene la última palabra.

Debes declarar salud en tu vida y saber que esa enfermedad no se alojará siempre en tu vida. Si no tienes trabajo o la situación económica no ha ido como deseas o mereces, eso no quiere decir que hasta el final de los días va a ser así, siempre todo puede cambiar cuando menos lo esperas, de pronto te llega un negocio inesperado, la oportunidad que has estado esperando, te ofrecen una nueva posición laboral, un mejor contrato. El punto acá es que mientras sucede lo que no es tan agradable, entender que todo pasa para algo que eso tiene una razón por la que está sucediendo y que tú haces tu parte y parte de eso es confiar, tener fe, creer en lo que todavía no ha sucedido y darlo por sentado como si ya fuera.

Tú eliges si te estancas y te atribulas con pensamientos en los que te debilitas ante la situación, que en muchas ocasiones es pequeña, pero tú te encargas de verla gigante y lo que estás viendo es la sombra que refleja en la pared; o bien, te enfocas en lo realmente importante, en saber que eso pasará, que no será para siempre, en confiar que la vida proveerá. Quizás sientes que ya te quedaste para vestir santos, pues ten claro que en algún momento va llegar a tu vida la persona que Dios creó para ti, sin embargo, ahora te está preparando para cuando esa persona llegue y quizás a esa persona también le está preparando para en determinado momento cruzarles en el camino. El punto es que siempre habrá cosas en nuestra vida, cuando salgas de una situación, otra llegará y también la superarás, pues todo es cuestión de actitud.

Revisa que estás pensando, recuerda que lo que piensas crea sentimientos y entonces si damos pie a pensamientos negativos pues nos vamos a sentir atribulados, acongojados, tristes, furiosos, resentidos, débiles emocionalmente, y es probable que no podamos desde ahí tomar las mejores decisiones. Sin embargo, cuando pensamos que podemos, que lo vamos a lograr, que esa enfermedad no podrá con nosotros y vamos a salir a adelante, que el dinero va llegar de alguna manera, que a pesar de al divorcio o la separación, alguien en algún momento va a tocar nuestro corazón, que lograremos el trabajo que deseamos, entonces vamos a emprender, a sentirnos motivados para dar los pasos necesarios para la realización de nuestros sueños y soltar la mano de nuestras penas.

Por lo general, en muchas ocasiones, todo el miedo y la angustia que vivimos es por algo que nos sucedió en épocas tempranas de nuestra vida o más recientemente. Podemos eliminar nuestros miedos yendo hacia atrás en el tiempo donde el miedo se manifestó a sí mismo por primera vez. Por ejemplo, yo siempre me acusaba de no creer en mí y sentir que no merecía nada, aún cuando me veo como hijo de Dios y merecedor de todo. Extraño, ¿no? Medio bipolar el asunto. En una ocasión analicé que todo se debía a que cuando yo estaba por nacer, los médicos en aquel momento le dijeron a mi padre que si salvaban a mi madre o a mí, porque a ambos no se podía. Afortunadamente, ambos nos salvamos. El caso es que yo siempre escuché aquella historia y me sentí agradecido, sin embargo, en mi inconsciente me sentí rechazado por mi padre al elegir a mi madre y de ahí fue que entonces yo sentía que si mi padre no me quería nada debía de quererme. Fue algo que no supe hasta que me puse a analizar por medio de coaching qué me afectaría y en qué época, como para que yo no tuviera fe en mí, a pesar de todo lo que la vida me ha concedido. Y es algo que todavía trabajo, porque a veces le doy rienda suelta a los pensamientos de derrota, sin embargo, sé que no son míos, que no los debo tener en mi vida y que todo lo que esté pasando no será una constante en mi vida. Conste que puede que llevemos años y la situación no mejore, eso, te garantizo no dice que siempre será así, todo pasa, créelo. Es por eso que desde que el día inicia, yo declaro: algo bueno va a suceder hoy y así siempre ocurre.

Nunca permitas que aquellos que se rindieron antes de alcanzar sus sueños te convenzan de dejar los tuyos, o que los demás te digan lo que te va a suceder y que las cosas no cambian. Escucha tu poder interior, activa esa fuerza que solo tú tienes y que no es la de nadie más y ve por más, resiste, no te canses. Otros pueden intentar desalentarte de perseguir tus metas, pero si sabes lo que deseas no debes detenerte ante nada para hacer de tus sueños una realidad. Si eres lo suficientemente afortunado para tener grandes sueños, quiere decir que estás destinado para hacer grandes cosas.

Otra cosa, no se auto-desmotives tú. Hace unos días estaba por rendirme con unos de los anhelos de mi corazón por los que he luchado más de 22 años y sobre todo los últimos viviendo en México, entonces me dije: “hay que saber cuándo rendirse y en este momento, esto no es para ti”. Mira cómo todos podemos caer en eso, ¡aguas! Gracias a Dios que la vida en ese momento me puso un mensaje a través de una foto de un amigo en Instagram que llevaba una camiseta con la siguiente leyenda: “el que se cansa pierde”. Así que me caí, pero me quito el polvo, me levanto y sigo. Y sí han pasado 22 años y aunque he avanzado no he llegado, pero sé que voy a llegar y me dedico a agradecer a la vida que me esté dando lecciones de aprendizaje para que cuando llegue a mi meta voy a llegar y a permanecer.

Además, algo importante, también me dedico a enviar bendiciones a todas las personas que me han querido obstruir el camino, a todas las personas que me han jugado sucio, a todas las personas que no han confiado en mí para apoyarme a hacer mi sueño realidad, a quienes me han dicho un absoluto y rotundo NO, porque yo sé que ellos no definen lo que llegará a mi vida y que la puerta justa se abrirá de par en par en el momento que deba ser, que aparecerán en mi camino las personas correctas y que me den la mano y que todo además, tiene su momento.

Así que, sea lo que sea que estés pasando y el tiempo que lleves con esa situación, créeme que si tienes una buena actitud, tratas de ver el lado amable de todo y confías, esperas y tienes fe, algo muy bueno llegará a tu vida: la salud, la prosperidad, la bendición económica, el trabajo, o el anhelo de tu corazón. Tan solo lo que pasa es preparación para eso abundante.

Y recuerda: ¡a sonreír, agradecer y abrazar tu vida!

¡Gracias por existir, compartir y estar!

 

 

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