Agosto 14, 2019

Muere narcotraficante que se disfrazó de su propia hija en un intento de escapar de la cárcel

Muere narcotraficante que se disfrazó de su propia hija en un intento de escapar de la cárcel

Según las autoridades, el convicto de origen brasileño presuntamente se ahorcó en su celda, tras haber sido atrapado en un intento fallido de escapar de prisión. Hace apenas unos días, el narcotraficante de 42 años se disfrazó de su hija de 19 años.

¿Quién era el traficante de drogas que se disfrazó de su hija?

Clauvino da Silva, de 42 años, también era conocido como Baixinho («Bajito», en español), y formaba parte del Comando Vermelho, uno de los grupos de narcotraficantes más grandes de Brasil.

Da Silva se encontraba condenado a 73 años y 10 meses de prisión por tráfico de drogas y cumplía su condena en la cárcel de Seguridad Máxima de Bangú 1, en Río de Janeiro.

De acuerdo con las autoridades locales, Da Silva fue hallado muerto en su celda el martes 6 de agosto. Presuntamente, el convicto se habría quitado la vida ahorcándose con una sábana.

¿Cuál había sido la estrategia de fuga?

El día sábado, Da Silva fue detenido en la puerta principal de la cárcel de Seguridad Máxima cuando intentó fugarse disfrazado de su hija.

El narcotraficante se valió de la visita de su hija que le correspondía para ese día, así como de una mujer embarazada quien, presuntamente, colaboró en el ingreso del disfraz con el que Da Silva intentó escaparse.

Da Silva empleó una máscara de silicona con la finalidad de cambiar las expresiones de su rostro, una peluca de cabello oscuro, unos anteojos de visión y varias prendas de vestir femeninas que ocultaban la gruesa contextura de su cuerpo. No obstante, no tardó en ser reconocido por el equipo de seguridad de la prisión.

 

Tanto la hija del fallecido, como otros siete visitantes, fueron detenidos bajo la sospecha de que pudieron haber participado como cómplices en el intento de fuga.

Antecedentes de la fuga

Da Silva ya había conseguido fugarse de la prisión seis años atrás. En 2013, él y otros 31 prisioneros lograron escaparse del Instituto Penal Vicente Piragibe en Gericinó, Río de Janeiro, por medio del uso del sistema de alcantarillas.

 

Con información de: BBC Mundo / El Comercio Perú / El País

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