Octubre 19, 2017

#Opinion: Vemos lo que queremos ver

#Opinion: Vemos lo que queremos ver

Por Christopher Barquero | Life Coach @ChrisBarquero |

Debemos ocuparnos de nuestra mente. Es increíble la manera en la que frecuentemente ponemos límites a nuestras metas, deseos, objetivos, relaciones, todo debido a pensamientos equivocados, no correctos, que nos llevan a creencias igualmente equivocadas y limitantes. Muchas veces tenemos un velo frente a nuestros ojos que nos impide ver lo correcto, solamente vemos lo que queremos ver y ni quien nos ayude, porque repito, una creencia es algo que pensamos y si los pensamientos que tenemos están equivocados, nuestras creencias van a ser limitantes. Limitantes, porque así lo elegimos nosotros, porque asumimos que lo que pensamos es la única realidad, pero muchas veces no la es. Tras dar por cierto algo que nosotros asumimos que es real, o nos han dicho en repetidas ocasiones que lo es, no damos los pasos que debemos dar: nos desgastamos caminando en círculo. Y aunque de ese modo se suda, nunca llegamos a la meta.

En los últimos días la vida me ha dado grandes lecciones en cuanto a que muchas veces algunas personas nos limitamos a ver las cosas como nosotros somos, de acuerdo a lo que nosotros creemos y no como en realidad son. Bien dicen que cada cabeza es un mundo, cada quien ve desde sus ojos, desde su perspectiva de vida, de aprendizaje, su educación, nivel cultural, social y demás. Así que lo que para unos es bueno, para otros es malo. Todo es cuestión de actitud. Recuerdo haber leído algo sobre unos vendedores de zapatos a quienes enviaron a un pueblo a donde toda la gente andaba descalza. Uno al regresar dijo que no había vendido porque ahí nadie usaba zapatos, otro en cambio, llegó maravillado porque ahí nadie usaba zapatos y al mostrarlos, se le vendieron como pan caliente. Todo está en cómo pensamos.

La mayoría de las personas desean cambios y lograr metas pero no han podido ver resultados porque siempre hacen lo mismo y además caminan por la vida con la mente cerrada.

En gran parte, muchos nos dejamos definir o llevar por lo que dicen los demás. Desde niños recibimos mensajes, ideas, prejuicios, conceptos, y “gracias” a las amistades, familiares, compañeros de trabajo (que cada quien habla de cómo le va en la feria) y demás personas con las que vamos interactuando en la vida, aumentamos nuestras inseguridades, miedos, temores y creencias, lo que nos produce debilidades, falta de fuerza, fe, autoestima y demás.

Aún con todo el proceso de crecimiento y desarrollo personal y espiritual que he vivido desde hace algunos años, hasta hace unos días no me había percatado que tan responsables somos de lo que hacemos, como de lo que no hacemos. Muchas veces permitimos que se mantenga encendida en nuestra vida la vocecita que nos dice “no puedes”, “¿cómo crees?”, “es difícil”, “es complicado”, “no vales”, “no vas a lograrlo”, “mira cómo le ha ido a tal persona”, “¿quieres terminar como tal otro?”, “no sirves para eso”, “no lo vas lograr”, “¿cómo si ni estudios tienes?”, y entonces nuestras creencias se ven limitadas. Gran parte de estos mensajes nos los pasan diciendo las personas alrededor y aquello es como estar en un campo de concentración: perdemos la perspectiva real y asumimos que es verdad. Es como el caso de la madre que le dice a su hijo: “¿por qué no eres inteligente como tu padre?”, “eres un bueno para nada”, “si tan solo hubieras sido inteligente”. Resulta que el niño es un genio, pero cree y asume todo lo contrario porque es lo que toda la vida le han dicho, hasta que llega a la universidad y descubre que su coeficiente intelectual es alto, más de lo normal.

En lo personal me he dado cuenta que he sido como un pájaro quien por su propia voluntad decidió ir a buscar una jaula para meterse. Y eso no fue lo único, sino que busqué algunos candados para ponerle a la jaula; le puse además algunas cadenas y tras de eso mandé a construir paredes alrededor de la jaula. De este modo he estado viendo solo lo que yo decido ver, y no lo que el mundo puede ofrecerme.

Algunas situaciones recientes me han forzado, para bien, a dar grandes y adelantados pasos que había retrasado (claro, éste era el momento) y de pronto al exponer ideas, buscar la ayuda y el apoyo para poder ejecutar proyectos, me he dado cuenta que sorprendentemente que sea para mí, afuera de mi jaula muchas personas realmente creen en lo que deseo hacer. Y yo que ni lo había intentado y en algún momento pensé en desistir. He de confesar que a pesar de creer en mí y de todos mis procesos, a veces lo dudaba y por eso no me había atrevido. Esto nos suele pasar a todos, sin embargo, qué maravilloso es atreverse y ver que podemos generar los resultados que deseamos y más.

Es por eso que llegué a la conclusión de que si algunas situaciones no se han dado es también porque yo no había salido de mi zona de confort y porque además tenía creencias como “para qué si no va a suceder” y por eso no había empujado puertas. La cosa es que al tratar de abrirlas, no solo se han abierto de par en par sino que además desde adentro alguien me abre la puerta y me recibe con los brazos abiertos.

Como la vida siempre está sincronizada, llegó a mi vida la siguiente anécdota que te comparto: se cuenta que la gente de un pueblo de las Islas Británicas retó a Houdini, prestidigitador y mago, a escaparse, en menos de sesenta minutos, de una cárcel a prueba de fugas que se acababa de construir.

Houdini aceptó el desafío. Le permitieron entrar en la cárcel en ropa de calle. Después, el carcelero dio una extraña vuelta a la llave del cerrojo y dejaron que éste buscara la forma de escapar.

El mago había ocultado la barra de acero flexible que utilizaba para abrir cerrojos en la correa de su pantalón. Con la oreja pegada al cerrojo, trató de abrirlo durante 30 minutos… 45 minutos… una hora. Estaba sudoroso. Agotado al cabo de dos horas, se apoyó contra la puerta y, para su asombro, ésta se abrió.

¡No habían pasado el cerrojo! ¡Éste fue el truco que jugaron al gran artista!

La puerta sólo estaba cerrada en la mente de Houdini. ¡Únicamente en su mente!

¿Cuántas de las situaciones que crees imposibles en tu vida solo son producto de tus creencias, no son reales y están esperando para abrirte los brazos y ser recibidas?

En su libro Resultados Extraordinarios, Bernardo Stamateas comenta: “si mis creencias están equivocadas, mis acciones estarán equivocadas. Y esto es lo que hace un pensamiento equivocado, te lleva a sentirte mal y fracasado. Piensas mal y cuando piensas mal, crees mal, accionas mal y te equivocas. Porque actuamos en base a lo que creemos. Y si actúo equivocado, tendré resultados equivocados. El éxito y el resultado no llegarán porque simplemente seas bueno. Puedes ser una excelente persona llena de valiosas cualidades, pero si tienes pensamientos erróneos llegarás a resultados equivocados como cualquier otra persona. Es decir, no se trata de ser bueno, sino de tener pensamientos correctos. Si tienes pensamientos correctos, tendrás un sistema de creencias correctas y tendrás resultados exitosos e irás de poder en poder”.

Así que la base, como ya lo habíamos comentado acá en una de las primeras columnas hace algunos años, está en pensar positivo, de ahí se van a generar tus creencias. Lo que los demás digan no te define, pero eres tú quien debe saberlo antes y por encima de nadie más.

Analiza tus creencias y sobre todo qué no has hecho respecto tus decisiones de vida, proyectos y anhelos, porque solo quieres ver lo que tú deseas ver. Da un paso y empieza a caminar una milla extra para salirte de la zona en donde existe esa venda, para poder ver la realidad y empezar a ir por lo que tu te mereces. No importa lo que los demás digan o hagan, es lo que tú sientas, lo que sabes, quien eres. Los pensamientos generan sentimientos, analiza qué tipo de pensamientos vas a tener hoy que te hagan ir por lo que deseas y descubrir que es momento de hacerlo para impresionarte por los resultados que obtendrás. Te lo aseguro, lo estoy viviendo.

Y recuerda: ¡a sonreír, agradecer y abrazar tu vida!

¡Gracias por existir, compartir y estar!

Christopher Barquero | Twitter: @ChrisBarquero | Facebook: Chris Barquero | Instagram: @ChrisBarquero

Christopher Barquero es periodista, productor y conductor de televisión costarricense radicado en México. Trabaja para la cadena Televisa y es colaborador de CNN. También dirige su propia agencia de relaciones públicas y mercadeo. Christopher es Life Coach, dedicado a impartir sesiones de Life Coach, Coach Ejecutivo y Empresarial. Es ferviente seguidor de las filosofías para el desarrollo, crecimiento personal y espiritual del ser humano, así como todo lo relacionado con la inteligencia emocional, autoayuda, meditación, metafísica, alimentación, ejercicio, programación neurolingüística,  aplicación mental, kabbalah y yoga. Actualmente escribe su primer libro, una guía para el bienestar emocional, físico y espiritual.

 

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